En el vibrante ambiente del GP de Mónaco, Carlos Sainz se enfrenta a un desafío que va más allá de lo habitual. Tras concluir la jornada de libres en una modesta 12ª posición, el piloto español sabe que este sábado necesita dar un golpe sobre la mesa si quiere conseguir entrar en la Q3. No es fácil, pero tampoco imposible.
Un viernes lleno de retos
Durante las prácticas, Sainz estuvo cerca de meterse entre los diez mejores, firmando algunas vueltas competitivas. Sin embargo, fue despojado del ‘top-ten’ por rivales como Audi y Haas. “El viernes ha sido bastante intenso”, confesaba Carlos tras salir del monoplaza FW48. “Hubo muchas interrupciones debido a banderas amarillas y rojas, y con 22 coches en pista, el tráfico se volvió un verdadero quebradero de cabeza”.
A pesar de todo, Sainz logró cumplir con su plan de rodaje y se siente satisfecho con las vueltas dadas: “Estamos justo fuera del ‘top 10’, así que si queremos luchar por la Q3 mañana, necesitamos que todo sea perfecto. Hay que hacer un buen trabajo esta noche preparando el coche y los neumáticos”, explicaba sincero mientras miraba hacia el futuro próximo. La presión está ahí, pero también las ganas de demostrar lo que puede hacer. ¿Logrará Sainz sortear los obstáculos y brillar en Montecarlo? Mañana lo sabremos.

