En un día que quedará grabado en la memoria del fútbol balear, Leo Román, el guardameta del Mallorca, se convirtió en el primer ibicenco en representar a España. Fue un momento cargado de emociones, aunque su entrada al campo no fue en el mejor de los contextos: un empate sin brillo contra Irak. Apenas 17 minutos sobre el césped, pero esos instantes son ya parte de la historia.
Un logro que trasciende lo individual
Román entró sustituyendo a Joan García en el minuto 73 y, aunque el partido no fue memorable, su hazaña sí lo es. Pasaron nada menos que 18 años desde que un jugador del Mallorca vistió la camiseta de La Roja; el último fue Fernando Navarro, y eso nos recuerda lo difícil que es llegar ahí. Además, Leo se suma a una selecta lista como el undécimo futbolista en jugar con España tras haber pasado por las filas del Mallorca. No podemos olvidar mencionar que es también el quinto balear en lograrlo, junto a nombres como Manuel Olivares y Marco Asensio.
Aunque su rendimiento ha estado marcado por altibajos y su equipo ha descendido a Segunda División, Luis de la Fuente ha apostado por su talento indiscutible bajo los palos. Eso sí, después de este debut tan esperado, parece poco probable que el Mallorca pueda mantenerlo mucho tiempo; clubes como el Atlético de Madrid ya han mostrado interés.
A pesar de tener solo una cláusula de 6 millones de euros —que podría parecer baja para su potencial—, este debut le da al club una buena carta para negociar. Si bien algunos puedan pensar que están obligados a malvenderlo por su situación actual en Segunda División, la verdad es que pueden esperar ofertas decentes gracias al revuelo causado por su reciente logro.

