En una jornada que prometía emoción a raudales, Flavio Cobolli ha logrado lo impensable: remontar un partido complicado frente a Felix Auger-Aliassime, cerrando el encuentro con un 4-6, 6-4, 6-4 y 6-4. Con este triunfo, no solo se coloca como el decimocuarto del ranking ATP, sino que también asegura la presencia de un italiano en la final masculina de Roland Garros por segundo año consecutivo. ¡Vaya hazaña!
Un paso más hacia la gloria
Cobolli, ese joven tenista que ha ido madurando cada vez más en la pista, ahora espera con ansias al vencedor del duelo entre sus compatriotas Matteo Berrettini y Matteo Arnaldi. La victoria le permite soñar con entrar en el ‘top10’, desbancando incluso al kazajo Alexander Bublik.
A pesar de que la lluvia obligó a trasladar los cuartos de final bajo techo —un escenario donde Aliassime suele brillar—, Cobolli se mostró imperturbable. Mientras tanto, el alemán Alexander Zverev, único ‘top10’ que sigue en competición tras la caída del canadiense, se prepara para su semifinal contra el checo Jakub Mensik.
No todo son alegrías en Roland Garros; por otro lado, una afectada Sabalenka confesó haberse sentido perdida: «Me he metido en un agujero y no he sabido salir. Ahora me gustaría dejar el tenis». La presión del torneo es palpable y las emociones están a flor de piel.

