La situación en Palma es preocupante. Mientras todos disfrutamos del calor del verano, hay cinco piscinas de la ciudad que llevan meses con la climatización averiada. ¿Cómo es posible que esto ocurra en pleno auge turístico? Es una verdadera vergüenza que, a pesar de las repetidas denuncias, el problema siga sin resolverse.
La voz de los afectados
Los vecinos están cansados y lo han dejado claro: «No se puede permitir que nuestros hijos se bañen en agua helada mientras otros disfrutan de instalaciones adecuadas». Este desinterés por el mantenimiento básico pone de manifiesto una gestión pública deficiente. Lo que deberían ser espacios para el disfrute se convierten en lugares olvidados, como si tiráramos a la basura un recurso tan valioso como este.
A medida que las temperaturas suben, el clamor por soluciones se hace más fuerte. Necesitamos recordar a nuestras autoridades locales que los ciudadanos merecemos espacios públicos dignos y bien cuidados. La falta de acción es inaceptable y no podemos quedarnos callados ante esta situación.

