En el emocionante Gran Premio de Alemania de MXGP, celebrado en el histórico circuito de Teutschenthal, Romain Febvre se coronó como el rey de la pista. Con una maestría indiscutible y un control absoluto, el piloto francés cruzó la meta tras 25 minutos y 27 segundos, dejando a sus rivales a solo un suspiro. Tim Gajser y Lucas Coenen lo intentaron, pero la velocidad de Febvre fue inalcanzable.
Un día para recordar
Pero no todo fue dominio del líder. La lucha por los puestos también estuvo llena de emoción. A solo 1.1 segundos del ganador llegó Gajser, quien sigue demostrando que su adaptación a Yamaha es cuestión de tiempo. Y no podemos olvidar a Coenen, el joven belga que está dando mucho que hablar al quedar apenas dos segundos detrás del grupo puntero. Jeffrey Herlings también estuvo en acción, finalizando cuarto y mostrando que la competencia está más viva que nunca.
Y ahí estaba Rubén Fernández, nuestro gallego querido con Honda. No fue fácil para él; lidiar con una pista que se convierte en un verdadero rompecabezas es algo habitual aquí en Alemania. Sin embargo, Rubén demostró su valentía y gestión estratégica al asegurar una meritoria sexta posición, sumando cinco puntos cruciales para la clasificación general y una buena posición para salir mañana.
A partir del quinto puesto de Andrea Adamo (KTM), ya había más de veinte segundos hasta llegar a Rubén; eso habla del gran rendimiento mostrado por los primeros competidores. En este mundo salvaje del motocross, cada punto cuenta y cada carrera es una oportunidad para brillar.
El top 10 lo completaron Kay de Wolf (Husqvarna) en séptima posición y Pauls Jonass (Kawasaki) octavo; mientras tanto, Andrea Bonacorsi logró un noveno puesto para Ducati y Alberto Forato cerró la lista puntuable con su Fantic.

