Hoy en el Espanyol, Manolo González, el técnico que ha visto a su equipo luchar y crecer, se sentó ante los medios para compartir sus sensaciones sobre su renovación. Con una sonrisa que reflejaba su alegría, comentó: “Estoy muy feliz por poder continuar un año más”. Y es que la noticia de su continuidad tras activar esa cláusula automática con la permanencia no solo lo llena de ilusión a él, sino también a toda la afición.
Un balance de la temporada
A medida que hablaba, se notaba cómo valoraba cada momento vivido esta temporada. “Ha sido una locura”, dijo con sinceridad. Al principio todo parecía ir viento en popa, pero luego las cosas se complicaron un poco. “En la segunda vuelta hemos jugado mejor de lo que los resultados indican”, añadió, mostrando esa garra y lucha que caracteriza a su equipo. Para él, lo importante es haber mantenido la fe y no haberse dejado llevar por las malas rachas.
González hizo una pausa antes de evaluar su trabajo: “Le pondría un 7 a esta temporada”. Quizá había algo más en juego; si alguien le hubiera dicho al inicio del año cómo terminarían, seguramente todos lo hubieran firmado sin dudarlo. A pesar de las dificultades pasadas, hay un sentimiento de superación palpable.
Mencionó también la ansiedad como uno de los factores que contribuyó a esos momentos difíciles: “Era como un bloqueo mental”, reflexionó. Pero tras esa victoria clave contra el Athletic, todo cambió. La unión del club se ha hecho más fuerte y él lo siente profundamente.
Afrontando el futuro con optimismo, Manolo enfatizó: “Somos un gigante dormido”, refiriéndose al potencial del Espanyol y cómo deben seguir trabajando para ser mejores cada día. Y no solo eso; habló sobre la importancia de trabajar junto a Monchi este verano para traer nuevos talentos que ayuden al equipo a dar ese salto cualitativo necesario.
Sigue habiendo mucho trabajo por delante y Manolo está decidido a sacar lo mejor del club y sus jugadores. El camino hacia adelante parece prometedor y lleno de retos apasionantes que enfrentar juntos.

