La mañana del miércoles trajo consigo una gran noticia en Son Gotleu, Palma. La Policía Nacional llevó a cabo una operación que resultó en la detención de seis individuos, todos ellos de nacionalidad nigeriana, involucrados en el tráfico de drogas. Hoy, ya se sabe que cinco de ellos han sido enviados a prisión provisional tras su paso por el juzgado.
Un entramado bien organizado
La investigación, que se remonta a varios meses atrás y ha sido liderada por el Grupo II de la UDYCO, destapó un modus operandi sorprendentemente sofisticado. Los arrestados utilizaban un método llamado telecoca: vendían las sustancias desde sus bicicletas eléctricas, desplazándose a diferentes puntos estratégicos donde esperaban a los clientes. ¿Y qué hacían para evitar ser descubiertos? Transformaron un local en un almacén encubierto. Pero lo curioso es que ese espacio había sido ilegalmente convertido en cinco infraviviendas; dos de ellas estaban bajo su control.
A medida que avanzaban las pesquisas, los agentes lograron localizar la base de operaciones y prepararon un dispositivo que no dejaría escapar a los sospechosos. En esta acción también participaron miembros de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y unidades caninas, lo que demuestra lo seria que era la situación.
Cuando finalmente llegó el momento del registro, los policías se encontraron con más de medio kilo de cocaína y 250 gramos de marihuana listos para ser vendidos. También hallaron útiles como básculas para dosificar las sustancias y más de 70 gramos de heroína. Los detenidos intentaron deshacerse de parte del material arrojándolo al sumidero al notar la presencia policial, pero sus esfuerzos fueron en vano.
Además, el local contaba con cámaras para alertar sobre posibles incursiones policiales. Sin embargo, esto no les salvó del peso del sistema judicial; después del juicio, cinco quedaron tras las rejas mientras que uno aún espera su futuro.

