En una jornada sombría, el Ejército israelí ha lanzado este jueves una serie de bombardeos sobre Tiro, una ciudad libanesa que alberga a alrededor de 200.000 personas y es reconocida como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Todo esto ocurre tras un ultimátum que exigía la evacuación total de la población.
Según el comunicado oficial del ejército, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han comenzado a atacar infraestructuras vinculadas a Hezbolá en esta zona. Tristemente, ya se reportan al menos dos muertes tras un ataque contra una motocicleta que circulaba por las calles de Tiro. La situación se torna más crítica cuando Avichai Adrai, portavoz en árabe del ejército israelí, reiteró durante la madrugada su orden de evacuación y declaró: «Ante las violaciones por parte de Hezbolá del acuerdo de alto el fuego, nos vemos obligados a actuar con firmeza».
La desesperación y el miedo se apoderan de los ciudadanos
Adrai no se detuvo ahí; también publicó mapas donde varios edificios estaban marcados en rojo, instando a los residentes a mantener distancia porque son utilizados por Hezbolá para sus operaciones. Además, lanzó otra alerta para los habitantes de Zuq al Mufdi, pidiendo su inmediata evacuación hacia el norte del río Zahrani.
Aunque muchos intentan encontrar refugio, hay quienes se preguntan cómo pueden garantizar su seguridad mientras las bombas caen desde el cielo. La inquietud es palpable entre los civiles que buscan escapar del horror que les rodea.
A pesar del caos reinante y las negociaciones en curso con el gobierno libanés para lograr un acuerdo pacífico, Benjamin Netanyahu aseguró el martes que su ejército está intensificando esta ofensiva en Líbano. Desde marzo pasado más de 3.200 vidas se han perdido debido a estos enfrentamientos incesantes.
No podemos olvidar cómo todo comenzó; las hostilidades estallaron nuevamente cuando Hezbolá lanzó proyectiles hacia Israel como respuesta al asesinato del líder supremo iraní. Mientras tanto, Israel continúa con sus ataques frecuentes bajo el pretexto de protegerse contra Hezbolá y sus acciones.

