En un partido que dejó huella, Olexandra Oliynykova, la tenista ucraniana, se impuso con fuerza a Pridankina en Roland Garros con un contundente 6-1 y 6-2. Pero más allá de los números, lo que realmente resonó fue su valentía al hablar sobre una situación que le pesa en el corazón desde hace más de cuatro años: la invasión rusa a Ucrania.
Una realidad inquietante
Sin filtros ni rodeos, Oliynykova expuso su opinión en la rueda de prensa posterior. “Hay muchas jugadoras que están involucradas activamente en la propaganda rusa”, afirmó con firmeza. Habló sobre cómo algunas de ellas utilizan sus redes sociales para apoyar al régimen de Putin y participar en torneos patrocinados por Gazprom. Es una realidad inquietante que no podemos ignorar.
Aquella misma jugadora, que ya había criticado a los organizadores del Open de Australia por querer silenciar las voces sobre política, reveló también cómo fue presionada por la WTA durante meses para moderar sus declaraciones sobre las atletas rusas y bielorrusas. “No hablamos lo suficiente sobre estas cosas mientras ocurren atrocidades. Estas personas ayudan a normalizar la agresión contra Ucrania”, continuó Oliynykova. Su mensaje es claro: el poder e influencia de los jugadores famosos puede convertirse fácilmente en un arma de propaganda.
A pesar del miedo a represalias, como multas o descalificaciones por mencionar nombres concretos, ella se mantiene firme. La lucha sigue y cada voz cuenta. En este torneo no solo se juega tenis; se defienden ideales y derechos fundamentales.

