El FC Barcelona, aunque ya fuera de la competición, sigue envuelto en un torbellino legal que no da tregua. La última noticia sacude los cimientos del club: varios excargos de la gestión de Josep Maria Bartomeu han sido imputados por presuntos pagos que parecen más una tomadura de pelo que operaciones legítimas. Esta investigación, impulsada por Joan Laporta desde su llegada a la presidencia en marzo de 2021, vuelve a poner el foco sobre cómo se manejaban las finanzas del club durante el mandato anterior.
Una auditoría que destapa irregularidades
Según informa El Periódico, el juez José Antonio Cruz de Pablo ha reactivado las pesquisas relacionadas con una auditoría forense que busca esclarecer qué demonios sucedió en los despachos del Barça. Entre los llamados a declarar se encuentran figuras como Òscar Grau y Román Gómez Ponti, quienes fueron parte activa en la gestión del club azulgrana bajo Bartomeu. Y eso no es todo; también está citado el agente de jugadores Josep Maria Minguella Pimentel.
Uno de los puntos más polémicos gira en torno a un desembolso millonario—10 millones de euros—realizado por el Barcelona a Bussines Futbol España (BFE) entre 2018 y 2020. Los investigadores advierten que este dinero podría haberse destinado a servicios inexistentes o desproporcionados respecto al precio real del mercado. ¿Qué clase de negocio es ese?
No podemos ignorar tampoco las sospechas sobre el fichaje de Malcom, un tema que ya ha levantado ampollas entre los aficionados. Según la fiscalía, esta operación supuso un perjuicio para el club cercano a los cuatro millones, pero tras el análisis forense se elevó hasta unos escandalosos 30 millones. ¡Menuda jugada!
A esto se suma una “modificación evidente” en su contrato laboral después del fichaje para evitar pagar lo que realmente debía a Hacienda. Es decir, mientras algunos luchan por cada euro, otros parece que juegan con fuego y terminan metiendo al club en líos fiscales graves.
Así están las cosas en Can Barça: con un presente incierto y un pasado turbio que amenaza con salir aún más a la luz. La afición espera respuestas claras porque este tipo de escándalos solo ensucian lo que debería ser pasión y orgullo.

