En el Gran Premio de Francia de Motocross, la emoción se desbordó cuando el español Guillem Farrés dejó claro que está aquí para hacer historia. Este joven barcelonés, nacido en 2003, dominó las dos mangas de la categoría MX2, dejando atrás a sus rivales con una confianza digna de un campeón. Desde hace tiempo no veíamos a un piloto nacional en lo más alto del podio, y Farrés ha llegado para recuperar ese orgullo perdido.
Un fin de semana perfecto
Este triunfo en Lacapelle-Marival es solo la guinda del pastel tras un inicio de temporada prometedor, donde ya había dejado destellos en Andalucía y Suiza. “Mostramos que tuvimos velocidad. He aprendido mucho de cada carrera”, comentó con esa pasión que le caracteriza. Y vaya si lo demostró: ganó con autoridad, marcando +3,4 segundos al local Valin en la primera manga y resistiendo la presión del compañero McLellan en la segunda.
Pero no solo Farrés brilló ese día. En la máxima categoría MXGP, el legendario Jeffrey Herlings, quien parece estar viviendo una segunda juventud desde su cambio a Honda, también celebró su victoria número tres esta temporada. Con su triunfo sobre Lucas Coenen en una batalla reñida pero espectacular, ha conseguido apretar aún más el campeonato. “Me costó porque sufrí calambres al final”, confesó Herlings tras cruzar la meta.
El futuro pinta brillante tanto para Farrés como para Herlings; ambos están luchando por mantener viva esa llama competitiva que tanto nos gusta ver. Mientras nosotros celebramos estos logros en el motociclismo español, queda claro que hay talento y determinación por delante.

