La noche se presenta cargada de emoción en Son Moix. El RCD Mallorca necesita un milagro, y no es cualquier cosa: esta noche tienen que vencer al Oviedo, y luego cruzar los dedos para que tres partidos más les den una oportunidad de seguir en Primera. La situación es crítica y la presión está a flor de piel.
Apostando todo por la victoria
Los bermellones deben ganar hoy, sí o sí, pero eso solo es el primer paso. Después, habrá que estar muy atentos a lo que pase en otros campos. Necesitan que el Getafe derrote al Osasuna, que el Girona haga lo propio con el Elche, y que el Levante consiga al menos un empate ante el Betis. Si todo sale como está previsto, podría haber un empate a 42 puntos con ilicitanos y navarros, lo cual les abriría las puertas de la permanencia.
No podemos olvidar que todos esos equipos también tienen mucho en juego: el Getafe busca asegurar su puesto en la Conference League, mientras que Girona necesita urgentemente los puntos para sobrevivir en Primera. Aún así, hay algo paradójico aquí: si el Mallorca gana, también podría salvar al Levante del descenso.
No hay vuelta atrás; el partido contra el Oviedo es crucial. Después de unas actuaciones bastante pobres frente al Getafe y Levante, los baleares deben dar lo mejor de sí mismos ante un rival ya descendido desde hace semanas. Sería incomprensible que tras tantas combinaciones de resultados favorables, ellos no hicieran su parte.
Lamentablemente, Johan Mojica no estará disponible por una expulsión reciente, pero Demichelis tiene otras cartas bajo la manga. Tras sus declaraciones sobre Kumbulla y otros jugadores cuestionados, parece que Luis Orejuela ocupará esa vacante en defensa.
A medida que avanza esta tensa jornada final de liga, todos miramos hacia nuestros relojes; cada segundo cuenta. Y aunque no dependen completamente de su suerte personal —porque necesitan ayuda externa— lo cierto es que si caen esta vez, queremos verlos hacerlo con dignidad y fuerza.

