La historia de El Dioni, ese ladrón que se hizo famoso por robar un furgón blindado con 300 millones de pesetas en 1989, da un giro inesperado. Ahora es el rostro de una hilarante campaña publicitaria para la marca de snacks Jumpers. Todo comenzó con un curioso robo en un bar del barrio zaragozano de Las Fuentes, donde un hombre fue sorprendido robando y decidió quedarse allí, disfrutando tranquilamente de un bocadillo y unas cervezas mientras esperaba a la policía. ¿No es surrealista?
Una campaña que deja huella
La anécdota pronto se volvió viral en redes sociales y medios de comunicación, convirtiendo a Jumpers en tema del día. La compañía, no tardó en reaccionar y asumió el coste de instalar una alarma en el local afectado. Pero esto no terminó ahí; decidieron lanzar una campaña publicitaria llamada Jumpers Security System, desarrollada por la agencia Fuego Camina Conmigo.
En esta campaña llena de humor y parodia, El Dioni asume el rol del ‘jefe de seguridad’, recreando situaciones cómicas donde los ladrones prefieren llevarse las bolsas de snacks antes que cualquier otra cosa. En el anuncio principal, grabado con estética de cámara de vigilancia, vemos cómo un ladrón entra al bar pero se dirige directamente a las golosinas en lugar del dinero o los dispositivos electrónicos. Es entonces cuando aparece El Dioni para lanzar su mensaje.
Además, Jumpers tiene planes ambiciosos: pretenden ofrecer sistemas de alarma durante dos años a diez bares que vendan sus productos y carezcan de medidas adecuadas para evitar robos. Sin duda, una jugada astuta que mezcla publicidad y seguridad con un toque muy español.

