En una jugada que ha levantado ampollas, Netflix se encuentra bajo la lupa por una demanda presentada en Texas. El fiscal general, Ken Paxton, no se ha cortado al afirmar que esta plataforma, famosa por su amplio catálogo de películas y series para todos los gustos y edades, es nada menos que adictiva. Pero eso no es todo; también acusa a la compañía de recopilar datos de usuarios, incluidos menores, sin pedir permiso.
Un programa sospechoso
Según informa el diario CNET, la demanda sostiene que Netflix ha creado un «programa de vigilancia del comportamiento» que parece diseñado específicamente para mantenernos a nosotros y a nuestros hijos pegados a la pantalla. ¿Y todo esto para qué? Para sacar el máximo provecho monetizando nuestros datos personales. ¡Menuda faena!
A pesar de las acusaciones, Netflix se defiende como gato panza arriba. Asegura que no vende nuestra información a terceros. En palabras del propio Reed Hastings, CEO de Netflix, durante una llamada sobre resultados en 2020: «No somos polémicos en ese sentido». Sin embargo, por ahora la plataforma no ha hecho ninguna declaración oficial sobre esta reciente controversia ni ha respondido a las solicitudes de comentarios.
No es la primera vez que Netflix se enfrenta a problemas legales relacionados con la privacidad. Recordemos que ya tuvo que desembolsar nueve millones de dólares para resolver una denuncia en 2011 sobre el uso indebido de datos.
Por si fuera poco, hace apenas unos días también anunciaron un aumento en sus precios aquí en España. Ahora mismo hay tres planes disponibles: el estándar con anuncios por 8,99 euros al mes; el estándar sin anuncios por 14,99 euros; y un premium por 21,99 euros al mes con todas las comodidades posibles. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a pagar más mientras nos sentimos observados?

