El rejoneador navarro Guillermo Hermoso de Mendoza, conocido por su autenticidad y pasión, se prepara para una actuación muy especial en Inca el próximo 17 de mayo. Tras su paso por la Maestranza de Sevilla en abril, Guillermo vuelve a Mallorca, donde compartirá plaza con jóvenes promesas como Borja Jiménez y Marco Pérez. Las reses que lidiará provienen de la afamada ganadería El Niño de la Capea, un ingrediente clave para una tarde inolvidable.
Un nuevo reto en tierras mallorquinas
En estos momentos, Guillermo se encuentra en su hogar en San Miguel de Allende, México. Allí, rodeado de familia y caballos, se prepara para una temporada cargada de ilusión. «Es un sueño volver a torear en un lugar nuevo», confiesa. La emoción está presente al hablar sobre sus caballos; traerá lo mejor de su cuadra: desde los consagrados como Berlín y Navegante, hasta los más jóvenes que ya han dejado huella en plazas importantes.
Con respecto a esta temporada, él no puede ocultar su entusiasmo. «He comenzado con buen pie y tengo muchas expectativas. Madrid es un hito que ya está agotado y eso dice mucho del interés», asegura con una sonrisa.
Aunque ha crecido en el arte del rejoneo junto a su padre Pablo, Guillermo admite que extraña verlo en los ruedos. Pero la conexión sigue viva: «Es un privilegio tenerlo cerca. Aprendemos juntos cada día».
A la hora de definir su estilo, tiene claro lo que quiere transmitir: «No busco ser una copia; intento ser yo mismo». Para él, el secreto radica en plasmar su personalidad sobre el ruedo mientras mantiene un estilo clásico.
Sobre el papel que juega la empresa Balears Cambio de Tercio en la recuperación del arte taurino en las Islas Baleares, no escatima elogios: «Su esfuerzo ha sido increíble. Ver cómo llenan las plazas es algo digno de agradecer».
Finalmente, al abordar cómo será la corrida del 17 de mayo, comparte sus expectativas con optimismo: “Espero ofrecer una gran tarde llena de emoción tanto para mí como para el público”. Sin duda alguna, Guillermo Hermoso nos recuerda que detrás del rejoneo hay pasión y corazón al servicio del arte taurino.

