En una mañana que prometía ser tranquila en el barrio de Camp Redó, la pesadilla se hizo realidad para una madre y su pequeño. Un hombre, que no tuvo reparos en abusar de su posición, fue arrestado por la Policía Nacional tras realizar tocamientos a un niño que jugaba despreocupadamente en un parque. Lo más alarmante es que, según testimonios de otros padres presentes, este individuo no solo se limitaba a eso: era conocido por grabar a otros menores sin ningún pudor.
Un acto despreciable
Todo ocurrió el pasado lunes. El niño bajaba feliz por un tobogán cuando el agresor se sentó justo al final, aprovechando el momento para tocarle sus partes íntimas. La madre del menor, al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, no dudó en encararlo y exigirle explicaciones. Pero lejos de mostrar arrepentimiento, el hombre respondió con insultos y salió corriendo al ver que ella estaba dispuesta a llamar a la policía.
A las pocas horas de este horrible incidente, la abuela del pequeño tuvo la mala fortuna de cruzarse nuevamente con él cerca del parque. Sin pensarlo dos veces, llamó al 091 y alertó sobre lo ocurrido. Aunque los agentes llegaron rápidamente al lugar, el sospechoso ya había regresado a su casa como si nada hubiera pasado.
Durante la charla con los policías, la mujer compartió detalles inquietantes: aseguró que este hombre tenía la costumbre de grabar a los niños mientras jugaban. Esto dejó claro que su comportamiento era parte de un patrón mucho más serio.
Finalmente, tras reunir toda la información necesaria y escuchar los testimonios preocupantes sobre él, los agentes fueron hasta su domicilio y procedieron a su detención como presunto autor de un delito de agresión sexual contra un menor de 16 años. La comunidad respira ahora con más tranquilidad sabiendo que este peligroso individuo ha sido puesto tras las rejas.

