El ambiente se vivió tenso en el Tartiere tras el empate sin goles entre el Oviedo y el Getafe. Los aficionados, expectantes y esperanzados, se sintieron traicionados por las decisiones del árbitro César Soto, quien expulsó a Javi López y Sibo con tarjetas rojas que levantaron ampollas. No era solo un partido más; era una lucha por la salvación.
Las palabras de Aarón Escandell
Al finalizar el encuentro, Aarón Escandell no pudo contener su frustración. «Hoy no querían que ganásemos, lo digo sin tapujos», sentenció. Para él, quedó claro que los árbitros estaban al servicio del Getafe: «Las dos rojas son dudosas y parece que tenemos un cartelito que dice ‘bájennos a Segunda’. Es vergonzoso y tienen que hacer algo al respecto. A pesar de todo, hemos mostrado nuestro valor para estar donde estamos».
Por otro lado, Guillermo Almada, aunque menos combativo en sus palabras, también expresó su descontento. Se sintió perjudicado por un criterio arbitral que parecía variar según el partido: «Hoy nos penalizaron de forma diferente a como se hizo en otros encuentros con situaciones similares. A veces uno no sabe qué esperar con este tipo de decisiones».
A medida que avanzan las jornadas, la incertidumbre crece en Oviedo. La pregunta sobre si realmente hay una mano negra detrás de estas decisiones arbitrales resuena cada vez más fuerte entre los seguidores. El fútbol debería ser justo; todos merecemos sentirnos protegidos y apoyados en nuestra lucha por permanecer en la categoría.

