La asociación Ben Amics ha dado un golpe sobre la mesa al confirmar que la verbena del Orgullo LGTBI no se celebrará este año. Y todo porque el Ayuntamiento de Palma ha decidido hacer oídos sordos a las peticiones más básicas que les presentaron. En un comunicado, la organización ha denunciado la falta de acción del consistorio, que parece haber optado por el silencio ante las acusaciones de desmantelar políticas vitales para el colectivo LGTBI en nuestra querida isla.
Una respuesta insuficiente
Cort, el ayuntamiento palmesano, ha contestado a Ben Amics diciendo que «no tienen ningún problema con Palma Educa». Pero claro, los activistas saben que llevan más de un año sin talleres ni actividades significativas. Además, el alcalde Jaime Martínez ofreció como alternativa elegir el color de la iluminación del Castell de Bellver y poner vallas publicitarias con la bandera del colectivo. ¿En serio? Esta propuesta fue rechazada rápidamente por considerarla una burla a su lucha.
«No tenemos nada que celebrar con este gobierno municipal», han expresado desde Ben Amics. Y es que el Orgullo es mucho más que una celebración; es una reivindicación necesaria para visibilizar y defender derechos que están siendo recortados. La asociación asegura no estar dispuesta a negociar en lo que consideran un día emblemático y fundamental para todos nosotros.
La frustración crece cuando se dan cuenta de cómo Cort ha incumplido sus compromisos previos. Lo único claro es que esta situación refleja años de desidia hacia las necesidades reales del colectivo LGTBI en Palma. Desde Ben Amics lanzan una pregunta al aire: “¿Es incompetencia o LGTBIfobia institucional?” Al final, hacen un llamado a todos nosotros para movilizarnos y no permitir este retroceso en nuestros derechos.

