En un giro de los acontecimientos que nadie esperaba, el Ejército de Estados Unidos ha lanzado nuevos ataques este viernes, dejando fuera de juego a dos petroleros iraníes. Estos barcos, según Washington, intentaron desafiar el bloqueo establecido en el estrecho de Ormuz. Desde la sede del Mando Central (CENTCOM), se han confirmado los nombres de las embarcaciones: ‘Sea Star III’ y ‘Sevda’. Ambas fueron alcanzadas antes de llegar a un puerto iraní en el golfo de Omán, en una acción que deja claro que la tensión en la región sigue al rojo vivo.
Los ataques fueron ejecutados por un caza F/A-18 Super Hornet, lanzado desde el portaaviones ‘George H.W. Bush’. Este avión disparó munición de precisión contra las chimeneas de los petroleros, asegurando que no pudieran ingresar a Irán. El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, no se ha cortado al expresar que sus tropas están comprometidas con el cumplimiento del bloqueo. “Nuestros hombres y mujeres uniformados están haciendo un trabajo extraordinario”, afirmó con orgullo.
Reacciones y repercusiones
Mientras tanto, Irán ha respondido con firmeza, afirmando que sus puertos están listos para ofrecer asistencia a los buques mercantes en la zona. Esta situación no solo refleja la complejidad del conflicto actual, sino también cómo las decisiones tomadas lejos del mar pueden tener consecuencias devastadoras para todos. En este mar revuelto, ¿qué nos espera?

