La cantante ampurdanesa Sílvia Pérez Cruz ha decidido dar un paso adelante, adentrándose en la política a través de su arte. «Siempre he huido de los actos políticos, pero canté en la cumbre progresista porque la paz va por delante de todo», confiesa con sinceridad. Su nuevo álbum, Oral_abisal, coincide con el 30º aniversario de su carrera y es un viaje sonoro que navega entre el calor del hogar y las aguas desconocidas que nos rodean.
Un disco lleno de matices
Este álbum ha sido presentado en un concierto en el Liceu, donde la artista llevó a los asistentes a explorar los dos mundos que representan Oral y Abisal. «El vinilo es fundamental para mí; representa más fielmente mi búsqueda», asegura Sílvia, quien destaca cómo cada formato tiene su propio ritmo y esencia. «Oral es cálido y cercano, mientras que Abisal te transporta a una dimensión más oscura y misteriosa».
Sílvia habla también del proceso creativo detrás de este trabajo: «He trabajado con músicos que provienen del mundo clásico, sin partituras ni miedo al error. Aquí, fallar es parte del proceso». Un enfoque liberador que se refleja en sus composiciones cargadas de emoción.
Aunque siempre se había mantenido al margen del activismo político directo, reconoce haber sentido la necesidad de alzar su voz en momentos críticos: «No tengo vínculos con partidos, solo quiero cantar por la paz». La música se convierte así en su herramienta para construir puentes entre diferentes realidades.
En medio de una conversación sincera sobre su trayectoria y experiencias personales, Sílvia comparte reflexiones sobre el mundo actual: «Cuidar lo pequeño es nuestra responsabilidad; cada uno tiene su fuerza». Y así, esta artista continúa navegando entre mares oscuros y claros, llevando consigo un mensaje profundo sobre la vida misma.

