En una sala del juzgado de lo Penal de Palma, la historia de un amor que terminó mal tomó un giro inesperado. Una mujer polaca, nacida en 1987, fue condenada a un año y medio de prisión por apuñalar a su exnovio cuando este intentó entrar a la fuerza en su casa, ubicada en Cala Rajada, Capdepera.
La acusada alegó que actuó bajo el pánico y se le reconoció una eximente incompleta de legítima defensa. Pero eso no quita el hecho de que tendrá que indemnizar al hombre con 7.000 euros por las heridas que le causó.
Un desenlace trágico y sorprendente
El abogado defensor, Bartolomé Oliver, pidió que se suspendiera la pena de prisión, algo a lo que la Fiscalía no puso objeciones. Sin embargo, surgió un pequeño conflicto sobre cómo se debía realizar el pago: el abogado del perjudicado quería el dinero completo ya mismo, mientras que la mujer prefería fraccionarlo. Esta cuestión se resolverá más adelante.
Aparentemente, ambos no tenían denuncias previas entre ellos y él no contaba con antecedentes penales. Los hechos ocurrieron la noche del 16 de noviembre de 2022. La mujer relató en el juicio que pensaba que su vida “corría peligro” cuando él llegó a su casa para recuperar algunas pertenencias después de haber terminado su relación.
Su exnovio comenzó a golpear la puerta con tanta fuerza que logró hacer un agujero por donde intentó colarse. Fue en ese momento cuando ella reaccionó; llena de pavor y desesperación, le golpeó con un afilador de cuchillos y luego le propinó una puñalada con un cuchillo grande en el abdomen.
Las consecuencias fueron graves: él ingresó en estado crítico al hospital y tuvo que ser operado urgentemente. La Guardia Civil arrestó a la mujer esa misma noche. Al final del juicio, tras llegar a un acuerdo sobre los términos, la jueza dictó sentencia rápidamente.

