En el mundo del fútbol, hay nombres que brillan con luz propia. Mauricio Pochettino tuvo la oportunidad de dirigir a tres de esos titanes en el PSG durante la temporada 2021-2022. Hablamos de Messi, Mbappé y Neymar, una combinación explosiva que, aunque prometía maravillas, también trajo consigo un buen puñado de complicaciones. En una reciente entrevista, Pochettino desveló las realidades detrás del vestuario y los desafíos de alinear egos tan grandes.
Desafíos entre estrellas
Pochettino recuerda cómo el talento desbordante de cada uno generaba tensiones en el juego. “Messi quería un juego más pausado, construyendo desde atrás”, contaba con sinceridad el argentino. “Pero si optábamos por jugar para Mbappé, eso significaba dejar a Messi fuera del juego”. Y así se formaba un dilema: ¿quién tenía prioridad? Mientras Messi tocaba el balón buscando asociarse, Mbappé clamaba por correr al espacio, siempre a la espera de que le lanzaran un pase rápido. “Cuando jugábamos para Messi, Mbappé venía y me decía: ‘No puedo’”, confesó Pochettino sin pelos en la lengua.
A diferencia de sus compañeros, Neymar no representaba un rompecabezas tan complicado; él siempre estaba dispuesto a recibir el balón y jugarlo. Al final del camino esa temporada terminó con su despido a pesar de haber conquistado títulos importantes como la Ligue 1 y la Copa de Francia. Pero en Champions se despidieron demasiado pronto tras caer ante el Real Madrid.

