En un giro inesperado, las autoridades iraníes han logrado incautar cinco embarcaciones que llevaban a bordo unos 200.000 litros de combustible de contrabando frente a las costas de Juzestán, una provincia situada al suroeste del país y muy cerca de la frontera con Kuwait. Esta noticia, que ha saltado a los medios hoy, revela un esfuerzo significativo por parte del comandante de la Guardia Fronteriza, Hojay Sefidpost, quien ha dejado claro que estas acciones forman parte de un plan más amplio para fortalecer el control en las zonas costeras y frenar el tráfico ilegal.
Un golpe al contrabando en el Golfo Pérsico
Sefidpost no se anduvo con rodeos al explicar cómo los agentes descubrieron un plan destinado a enviar este combustible desde el río Faizal para luego venderlo a contactos en los países del Golfo Pérsico. Durante una inspección detallada, se encontraron con cuatro embarcaciones y ¡vaya sorpresa! hallaron 130.000 litros de diésel. Pero eso no fue todo; además se interceptó un ‘buque comercial’ que contenía otros 68.000 litros más. Al final del día, ocho personas fueron detenidas y ya están a disposición judicial.

