La madrugada ha sido un auténtico caos para los vecinos de la calle Tiziano, en el corazón del barrio palmesano de Bons Aires. Varios vehículos se incendiaron frente a la entrada de sus viviendas, dejando a muchos atrapados y llenos de miedo. Al parecer, el fuego comenzó en una caja de cartón cercana a unas motocicletas, y todo indica que alguien lo provocó intencionadamente.
«Hay un pirómano suelto por la zona», clama una vecina, visiblemente angustiada. Ella misma tuvo que enfrentarse a llamas hace solo unos días cuando apagó unos contenedores en la esquina con Blanquerna. Con cubos de agua en mano y su coche estacionado peligrosamente cerca, no dudó ni un segundo en actuar. ¿Quién podría imaginarse que tendría que convertirse en bombera?
Un patrón alarmante
No es la primera vez que ocurre algo similar; dos semanas atrás, otros contenedores fueron pasto del fuego a tan solo dos calles. Este escenario ya está comenzando a parecerse demasiado a una película de terror para los residentes del barrio. «Escuché gritos y golpes», relata otra afectada sobre lo ocurrido esa noche fatídica. Al levantarse, se encontró con unas llamas descontroladas justo delante de su puerta y sin salida clara.
Afortunadamente, pudo ayudar a una persona con movilidad reducida que vive justo enfrente. La solidaridad entre vecinos ha sido clave; varios se reunieron en el balcón interior mientras esperaban la llegada urgente de los Bomberos de Palma, quienes lograron sofocar las llamas antes de que arrasaran con todo.
En los últimos meses han proliferado incendios intencionados: motos quemadas, fachadas dañadas… La comunidad está pidiendo a gritos más vigilancia para frenar esta situación insostenible. «Es hora de acabar con esta gentuza», concluyen resignados los afectados.

