En un rincón del archipiélago balear, donde la belleza natural se encuentra a cada paso, surge una figura que nos recuerda la importancia de cuidar nuestro entorno. Anna Traveset, una científica apasionada por la biodiversidad, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Investigación Malaspina. Esta noticia no solo es un reconocimiento a su labor, sino también un grito de esperanza para todos nosotros.
Cuidemos lo que nos pertenece
Mientras tanto, en Palma, la situación se complica. Las party boats, esas embarcaciones que parecen más fiestas flotantes que otra cosa, han llevado a la Autoridad Portuaria a los tribunales tras ser expulsadas del puerto. ¿No es hora de preguntarnos qué tipo de turismo queremos? Un turismo que masifica y contamina o uno que respete nuestra tierra.
Y si esto no fuera suficiente, el Gobierno ha decidido enviar a un menor a la Fiscalía por hacer un post sobre la masificación turística. Es triste ver cómo se penaliza la voz crítica cuando debería ser escuchada y valorada. La juventud tiene derecho a expresar sus preocupaciones sobre el futuro de nuestro hogar.
A medida que las educadoras del 0-3 se movilizan en Palma con el lema “El 0-3 no puede esperar más”, queda claro que hay muchas batallas por librar aquí. Los mallorquines estamos en una encrucijada: hemos vendido tantas cosas, incluso nuestra lengua. Es momento de reflexionar sobre hacia dónde nos dirigimos y qué legado queremos dejar.

