Aquí en las Baleares, abril nos ha dejado boquiabiertos. Las temperaturas han alcanzado niveles récord, convirtiendo este mes en uno de los más cálidos y secos que recordamos. Pero no solo el clima ha dado de qué hablar; la actualidad social también está que arde.
La comunidad se ha movilizado. Recientemente, Ben Amics se ha lanzado contra el Ayuntamiento por cancelar la celebración del Orgullo. «La regidora ni nos coge el teléfono», dicen con indignación, reflejando una frustración palpable entre quienes luchan por sus derechos.
Iniciativas locales que brillan
Pero no todo es negativo. Un total de 23 embarcaciones se han unido para limpiar nuestro litoral, mostrando que la comunidad puede unirse por una causa común. Además, la Flama del Correllengua llenó la plaza de España en Mallorca, reivindicando el uso del catalán y haciendo resonar su cultura con fuerza.
Son Servera está tomando medidas audaces contra la saturación turística al inaugurar aparcamientos exclusivos para residentes. Esto es lo que necesitamos: priorizar a nuestra gente y su bienestar en medio del monocultivo turístico que amenaza nuestras islas.
Mientras tanto, reflexionamos sobre quiénes somos más allá de nuestras etiquetas sociales; ¿qué hay de nosotros cuando no somos solo madres? Esas preguntas flotan en el aire, junto a las voces que demandan cambios políticos significativos. La lucha sigue viva aquí, y cada día trae consigo nuevas historias que contar.

