Hoy en rueda de prensa, Martín Demichelis, el entrenador del Mallorca, ha dejado claro que no se anda con rodeos. Después de la dura derrota ante el Alavés, su mensaje es contundente: hay que reaccionar y pronto. ‘Durante la semana fui duro con los jugadores’, confiesa, mostrando su compromiso por enderezar el rumbo del equipo.
Preparados para una batalla crucial
El argentino se mostró visiblemente molesto tras el partido en Mendizorroza, donde el equipo no mostró la garra necesaria. “Necesitamos ser agresivos, tanto con balón como sin él”, repite como un mantra que resuena en la sala. Este fin de semana se enfrentarán al Girona, un rival directo en la lucha por la permanencia y que también llega a este choque con 38 puntos; nadie va a regalar nada.
Una buena noticia para los bermellones es el regreso de Zito Luvumbo, quien vuelve a la convocatoria tras una lesión que lo tuvo fuera más tiempo del esperado. “Estoy feliz de recuperarle”, dice Demichelis, celebrando su vuelta después de solo 20 días de baja cuando esperaban cuatro semanas. Sin embargo, no quiere arriesgarse: “Si no está al cien por cien, no estará en el campo”.
Aún tiene que decidir quiénes serán los once elegidos para salir al terreno de juego. “Hoy no les he confirmado nada; mañana después de hablar uno a uno tomaré mi decisión”, asegura mientras destaca lo importante que es preparar bien cada partido.
Pese a su enfado tras el segundo tiempo contra el Alavés, Demichelis se siente satisfecho con cómo han respondido sus jugadores durante la semana. Todos son conscientes de lo crítico del momento y saben que han dejado escapar puntos valiosos. De cara al duelo contra el Girona subraya: ‘Nos van a querer romper los tobillos’. Por eso recalca una vez más que hay que competir desde la agresividad y picardía necesarias para estos momentos decisivos.
“No quiero un equipo pasivo; quiero valentía y carácter”, enfatiza mientras lanza su advertencia: “Vamos al campo del Girona a jugar y hacerles sentir nuestra presencia”. Un desafío emocionante para unos jugadores hambrientos de victoria y un técnico decidido a darlo todo por mantener viva la esperanza en esta temporada llena de altibajos.

