La situación está que arde en Palma. ¿Cómo es posible que se regale suelo público para alquilar pisos a 1.400 euros? La comunidad, unida, no puede más y ha decidido alzar la voz contra esta injusticia. Desde la PAH hasta los vecinos afectados, todos están en pie de guerra contra Cort, clamando porque esto no tiene sentido.
Una lucha colectiva
En una ciudad donde cada vez es más difícil encontrar un hogar asequible, ver cómo se tiran a la basura terrenos que podrían ser parte de una solución resulta frustrante. “Es un ataque directo a nuestras vidas”, grita uno de los activistas durante una manifestación reciente. Y no les falta razón; mientras el precio del alquiler sigue subiendo como la espuma, las autoridades parecen mirar hacia otro lado.
No podemos quedarnos callados mientras el monocultivo turístico arrasa con nuestra cultura y comunidades. A medida que pasan los días, queda claro que esta lucha por la vivienda digna es más relevante que nunca. Estamos hablando de derechos básicos y del futuro de muchos jóvenes y familias que solo quieren un lugar al que llamar hogar.

