La relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, no se ha quedado callada. Este jueves, su voz resonó con fuerza al condenar el abordaje de la Global Sumud Flotilla por parte de la Armada israelí en aguas internacionales del Mediterráneo. Su mensaje es claro y directo: «¿Cómo puede ser que a Israel se le permita asaltar barcos en aguas internacionales justo frente a Europa?».
Un grito que debe escucharse en toda Europa
Albanese, con una mezcla de indignación y preocupación, subraya que lo ocurrido debería hacer temblar los cimientos de toda Europa. “Más allá de cualquier opinión sobre el apartheid en Israel y sus líderes genocidas, esto debería sacudir a toda Europa. Estamos hablando de un apartheid sin fronteras”, lamenta. Y tiene razón; estos incidentes están sucediendo a casi mil kilómetros de las costas israelíes y de Gaza, algo que nos toca a todos.
A la espera de más detalles, el Gobierno israelí ha confirmado la detención de alrededor de 175 activistas, entre ellos unos treinta españoles según informa la flotilla. Estos valientes estaban a bordo cuando las tropas israelíes interceptaron más de dos decenas de embarcaciones al sur de Grecia. La flotilla ha denunciado que las fuerzas israelíes no solo abordaron sus barcos sino que también «inutilizaron sus motores», dejando atrapadas a las tripulaciones justo antes del azote inminente de una tormenta masiva. Esto lo han calificado como «una trampa mortal».
Esta situación nos recuerda otros episodios recientes donde la impunidad parece reinar, poniendo en jaque los derechos humanos y navegando por aguas turbias donde el silencio es cómplice.

