Este sábado, el festival Circaire se viste de gala en Alcúdia con un espectáculo que promete dejar a todos boquiabiertos: Orquesta de malabares, donde la música se entrelaza con el arte circense. La compañía gallega Pistacatro, reciente ganadora del Premio Nacional de Circo 2025, llega dispuesta a sorprender al público junto a la Banda Municipal de Música d’Alcúdia, bajo la dirección de Jaume García.
Un espectáculo que trasciende fronteras
Pablo Reboleiro, uno de los fundadores de Pistacatro, no oculta su emoción: “Participar en un festival tan emblemático como Circaire es un auténtico placer”. Esta colaboración no solo representa una oportunidad para fusionar dos mundos artísticos, sino también para salir de su zona de confort. “Aquí la música no es solo un fondo; se convierte en parte activa del show”, explica Jaume García.
El encuentro entre seis hábiles malabaristas y los músicos locales transformará el escenario en una fiesta llena de humor, sorpresas y momentos impactantes. Según Reboleiro, este espectáculo ha recorrido el mundo cosechando aplausos y ha sido diseñado para ofrecer algo completamente nuevo. “Es teatro físico combinado con risas y malabares impresionantes”, asegura.
A pesar del reto que supone este tipo de colaboración —la Banda nunca había trabajado antes en el ámbito circense—, García lo ve como una gran oportunidad: “El Circaire nos abre nuevas puertas para experimentar y explorar otros lenguajes escénicos”. Para ellos, formar parte del festival y colaborar con Pistacatro es un verdadero privilegio.
La preparación ha sido meticulosa; gracias a las partituras y vídeos guía proporcionados por Pistacatro, los músicos han estado ensayando durante meses para lograr esa sincronización perfecta entre la música y el espectáculo. La interacción entre actores y músicos será crucial para crear una experiencia inolvidable. Al fin y al cabo, ¿quién puede resistirse a una noche donde el circo se encuentra con la música en directo?

