Este jueves 30 de abril, la banda sevillana Derby Motoreta’s Burrito Kachimba se prepara para poner fin a una etapa inolvidable en su trayectoria musical, cerrando su gira en el Cartuja Center CITE. Scott, guitarrista y alma creativa del grupo, comparte sus sentimientos sobre este momento tan especial. «Cerrar la gira es un poco como el último día de clase», confiesa. «Tienes ganas de que llegue, pero al mismo tiempo te da pena porque sabes que habrá un tiempo sin tocar».
Una despedida llena de emociones
Después de más de dos años llevando su música por toda España con los discos Bolsa Amarilla y Piedra Potente, Scott se siente satisfecho y emocionado. «Es como cerrar un ciclo que nos ha traído muchas alegrías», dice con una sonrisa, recordando las aventuras vividas en cada concierto.
A medida que las canciones han evolucionado durante la gira, Scott señala cómo cada interpretación ha crecido en el escenario. «Al principio tocas las canciones pegadas al disco, pero luego se transforman gracias al feedback del público. Eso les da vida propia», explica mientras piensa en cómo temas como Manguara, inicialmente alejados de su estilo habitual, han encontrado un lugar especial en sus directos.
A pesar del éxito alcanzado, Scott no olvida los desafíos del camino. La música hoy en día va más allá de tocar; hay mucho trabajo detrás para que una banda funcione correctamente. «La estética ha tomado mucha importancia en la industria actual», dice con sinceridad. A veces parece que lo visual prevalece sobre lo musical: «Hay mucho ruido superficial que si escarbas un poco no tiene sustancia».
Reflexionando sobre la escena andaluza, Scott destaca cómo están surgiendo nuevas estéticas y reivindicaciones culturales: «Estamos recuperando imaginarios propios del pueblo andaluz». Sin embargo, también lamenta la fragmentación actual dentro de la escena musical sevillana. Según él, para que haya verdadera cultura hace falta conexión entre bandas, espacios donde tocar y público dispuesto a disfrutar.
La culminación de esta gira promete ser memorable: rodeados de amigos y familiares sobre el escenario junto a artistas como Annie B Sweet o Quentin. Con esa mezcla de presión y confianza típica del hogar, Scott asegura que cerrar en Sevilla será algo muy especial: «Es genial poder descansar finalmente en nuestra cama después de tantas horas por ahí».

