En Madrid, el 29 de abril, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, ha dejado claro este miércoles que Washington no se queda cruzado de brazos ante el conflicto del Sáhara Occidental. En una rueda de prensa celebrada junto al ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, en Rabat, Landau ha reafirmado su apoyo al plan de autonomía propuesto por Marruecos. «Estamos trabajando para alcanzar una solución pacífica a este asunto que ya lleva demasiado tiempo sin resolverse», aseguró con firmeza.
Una espera inaceptable desde 1975
Desde 1975, la situación en esta antigua colonia española ha sido un tira y afloja constante. Marruecos tomó el control a pesar de la fuerte resistencia del Frente Polisario, que luchó hasta 1991 cuando se firmó un alto el fuego con la esperanza de realizar un referéndum sobre la autodeterminación. Sin embargo, las diferencias sobre cómo llevarlo a cabo y los detalles del censo han mantenido ese referéndum guardado en un cajón.
Landau fue rotundo: “No podemos dejar que esto dure otros 50 o 150 años; eso sería absurdo”. La urgencia está ahí y su mensaje es claro: hay que buscar soluciones rápidas pero efectivas. La actual negociación está guiada por la resolución 2797 del Consejo de Seguridad adoptada recientemente, lo que pone sobre la mesa el plan marroquí como base para resolver este contencioso histórico.

