La cuenta atrás para Artemis III ha comenzado. En el corazón del Centro Espacial Kennedy, la etapa central del cohete SLS ya se encuentra en su lugar, lista para ser ensamblada y preparar el camino hacia la próxima misión lunar de la NASA, programada para 2027.
Imagina esto: un grupo de astronautas a bordo de la cápsula Orion, surcando el espacio y poniendo a prueba sus habilidades para conectar con naves comerciales como las de SpaceX y Blue Origin. Todo esto es lo que nos espera si todo sale según lo planeado. La NASA está trabajando a fondo para cumplir con cada uno de los plazos establecidos.
Paso a paso hacia la Luna
La etapa central, que se considera el “corazón” del SLS, ha llegado al Edificio de Ensamblaje de Vehículos. Allí será posicionada horizontalmente antes de ser elevada y conectada a otros componentes clave. Este coloso alcanzará una altura impresionante de 65 metros y contendrá más de 280.000 litros de propulsor líquido superenfriado. ¿Quién puede imaginarse esa cantidad? Serán cuatro motores RS-25 los responsables de llevarnos al cielo.
No solo eso; también han llegado los potentes motores propulsores que garantizan más del 75% del empuje durante el despegue. Se están procesando minuciosamente en el mismo centro donde se prepara todo este engranaje gigante. Cada segmento será inspeccionado, porque cualquier error podría costar caro.
Mientras tanto, la nave Orion tampoco se queda atrás. Ha llegado al Centro Espacial Kennedy tras completar su misión previa, y ahora los técnicos están en plena faena desmontándola para analizar cómo funcionó todo. ¡Es un proceso crucial! Además, están haciendo pruebas funcionales esenciales antes de integrarla con su módulo de servicio.
A medida que avanzamos hacia 2026, cada pequeño logro nos acerca un poco más a ver humanos pisar la Luna nuevamente en 2028. Sin duda alguna, estamos viviendo un momento emocionante en nuestra historia espacial.

