El Illes Balears Palma Futsal se quedó con un sabor agridulce tras el partido contra O Parrulo Ferrol, donde vieron cómo se les escapaba la victoria cuando ya habían tomado una ventaja de 2-0 a falta de nueve minutos. A pesar de haber dominado gran parte del juego y estar por delante, la expulsión de Dennis y el acierto del equipo visitante en los momentos finales dieron al traste con las esperanzas locales (2-2).
Un inicio prometedor que no se concretó
El encuentro se disputó este sábado en el Palau Municipal d’Esports Son Moix, un partido vital para asegurar la presencia del Palma en los playoffs. Con un ambiente electrizante, los locales salieron dispuestos a demostrar su fortaleza ante un rival que luchaba por puntuar. Desde el primer minuto, el Illes Balears mostró su agresividad ofensiva, pero chocaron repetidamente contra la buena actuación del portero Caio César.
A medida que avanzaba el primer tiempo, la tensión crecía. Ambos equipos acumulaban faltas rápidamente; incluso O Parrulo llegó a la quinta falta mediada la primera parte tras una amarilla a Malaguti. Sin embargo, fue el equipo local quien logró abrir el marcador antes del descanso gracias a un penalti ejecutado por Fabinho después de que Orzáez cometiera la sexta falta.
Ya en la segunda mitad, los mallorquines continuaron dominando y tuvieron varias oportunidades claras para ampliar su ventaja. Pero Caio César estaba decidido a evitar más goles; realizó intervenciones clave ante Ernesto y Deivão cuando más apretaba O Parrulo. El golpe definitivo parecía llegar cuando Ernesto anotó el segundo gol tras una espectacular carrera individual.
No obstante, todo cambió drásticamente en los últimos minutos. Con apenas siete minutos por jugarse, Novoa recortó distancias con un golazo desde fuera del área. Las cosas empeoraron para el Palma cuando Dennis fue expulsado tras ver su segunda amarilla. La situación era crítica: con Carlos Barrón defendiendo la portería y teniendo que afrontar una inferioridad numérica, O Parrulo aprovechó esa ventaja y logró igualar el marcador.
Los últimos instantes fueron pura presión para los locales; intentaron recuperar la ventaja colocando a Machado como portero-jugador. Ernesto estuvo muy cerca de marcar lo que hubiera sido un golazo decisivo con un cabezazo que nuevamente fue desviado por Caio César justo a tiempo. A pesar de todos esos esfuerzos desesperados, el resultado se mantuvo inalterable: otro punto tirado a la basura que obliga al Palma a seguir luchando arduamente en su camino hacia los playoffs.

