La mañana del viernes, alrededor de las 12.00 horas, un hecho insólito sacudió los juzgados de sa Gerreria en Palma. Un menor de edad, descalzo y con las manos esposadas, se dio a la fuga tras lanzarse por una ventana como si de una película se tratara. Este joven había sido llevado allí por agentes de la Guardia Civil después de haber agredido a un hombre con el que compartía vivienda.
Un escape inesperado
La historia comenzó cuando el chico, que se dice es de origen sudamericano, debía comparecer ante la Fiscalía de Menores por su comportamiento agresivo. Sin embargo, lo que nadie esperaba es que, en lugar de enfrentar las consecuencias, decidiera escapar ¡descalzo! A pesar de estar maniatado, logró sortear los obstáculos y saltar al vacío.
Poco después del incidente, las autoridades fueron alertadas y comenzó una búsqueda frenética. La Policía Nacional y Local se movilizaron rápidamente; sus esfuerzos no fueron en vano. Con la descripción del fugitivo —un chaval engrilletado y sin zapatos— lograron localizarlo cerca de la estación Intermodal minutos después.
Aquel día terminó con el presunto agresor siendo devuelto a sa Gerreria, pero el episodio dejó a muchos preguntándose: ¿cómo pudo ocurrir algo así? Desde luego, no todos los días vemos escapadas tan audaces desde un juzgado. Sin duda un capítulo más en esta extraña historia.

