Este jueves, un momento lleno de emoción tuvo lugar en el cementerio de Son Valentí. La presidenta de la Empresa Funeraria Municipal (EFM), Belén Soto, presentó un nuevo espacio dedicado al duelo perinatal, un lugar que llega para abrazar a aquellas familias que han atravesado una pérdida tan dolorosa. Este proyecto ha sido una colaboración hermosa entre el Ajuntament de Palma, el centro de Ib-Salut y la asociación Estels del Cel, y ha contado con un presupuesto de 30.300 euros.
Un entorno lleno de sensibilidad y respeto
Acompañada por otros importantes representantes como Carlos Martínez de Tejada, gerente de la EFM, y miembros de Estels del Cel, Soto describió este espacio como «un refugio donde tantas familias podrán recordar a sus seres queridos». Y es que este rincón está diseñado para ofrecer acompañamiento a quienes antes no tenían dónde acudir a honrar su duelo.
Situado entre naranjos que dan vida al paisaje, el nuevo espacio ofrece un ambiente acogedor con zonas sombreadas para reflexionar. Hay un memorial para la inhumación de cenizas, una estela donde se pueden inscribir nombres y hasta una celosía para dejar objetos significativos. En su corazón, se alza un monolito que da identidad a todo este conjunto, transmitiendo un mensaje claro: el duelo debe ser visible y atendido.
Iria Sanz Vázquez, fundadora de Estels del Cel, mostró su gratitud hacia todos los presentes y aquellos que hicieron posible esta realidad. Leyó unas emotivas palabras escritas por Àngels, una madre valiente: «El brillo de nuestras estrellas no se apagará mientras las recordemos». Por su parte, María Teresa Arbós también compartió lo significativo que es contar con este espacio en Palma; poder visitar con sus hijas el lugar donde recuerdan a su hermano es algo que les permite conectar profundamente con sus emociones.
Este nuevo rincón en Son Valentí no solo es un homenaje; es una promesa: nadie tiene que transitar solo por las sendas del dolor.

