El pasado encuentro del Mallorca ante el Valencia dejó un sabor agridulce. A pesar del empate 1-1, los aficionados no pueden evitar sentir una chispa de esperanza. La imagen que ofrecieron los bermellones fue sólida, y aunque se lamentan por los puntos perdidos, hay motivos para creer que si siguen así, la permanencia está al alcance.
La falta de puntería jugó en contra, y eso es algo que todos notamos. El equipo tuvo sus oportunidades y brilló, pero se dejó escapar el triunfo ante un Valencia que también supo defenderse. Como bien dijo su entrenador, Martín Demichelis: “Nos faltó esa calma para hacer el gol”, pero lo cierto es que el juego mostrado tiene mucho potencial.
Un partido crucial se acerca
Samu Costa abrió el marcador con un golazo que nos hizo soñar, pero la desconexión defensiva permitió al rival empatar. Fue un momento crítico; debimos sellar el partido cuando tuvimos la ventaja. Ahora, con el choque contra el Alavés a la vista, cada punto cuenta más que nunca.
La victoria del Elche ante el Atlético ha aumentado la presión sobre nosotros. Este sábado en Mendizorroza será como una final anticipada; si logramos ganar, dejaríamos tocado a un competidor directo. No podemos olvidar las victorias anteriores que dieron confianza al equipo. Hay que seguir adelante con fuerza y determinación porque cada encuentro es vital en esta recta final de temporada.

