La trama empieza a desenredarse y, con ella, se filtran los primeros nombres de futbolistas involucrados en un escándalo que ha dejado a más de uno con la boca abierta. De Bastoni a Leao, pasando por grandes figuras como Hakimi y Coutinho, ¡la lista es larga! Y aunque estos nombres han aparecido en escuchas telefónicas, no podemos olvidar que estar en esa lista no significa necesariamente haber cometido un delito.
Una red oscura detrás del glamour
Todo esto ha salido a la luz gracias a una investigación realizada por La Guardia di Finanza italiana, que ha desmantelado una red acusada de explotar la prostitución y organizar eventos nocturnos destinados a jugadores de élite. Lo más sorprendente es que estos “paquetes” ofrecían cenas lujosas en clubes exclusivos de Milán y el uso recreativo de lo que llaman ‘gas de la risa’, o ‘globos’, para amenizar la velada.
No solo aparecen antiguos ídolos como Dejan Stankovic; también hay jóvenes promesas como Daniel Maldini. En total, se habla de más de sesenta deportistas entre futbolistas y hasta un piloto de F1 que se habrían visto implicados en esta clientela selecta. La mayoría parece provenir de los clubes Inter y Milan, donde nombres como Skriniar y Carlos Augusto resuenan con fuerza. Pero no solo ellos; otros equipos como Juventus o Lazio también están bajo el radar.
Según relata La Gazzetta dello Sport, estas chicas que trabajaban para la agencia eran invitadas a mantener relaciones sexuales por dinero con los clientes; eso sí, ellos nunca pagaban directamente. La red se quedaba al menos con un 50% del monto acordado mientras las chicas recibían sobras según lo trabajado. Una testigo dejó claro cómo funcionaba todo: «Me quedé con el 10% del gasto total de un futbolista…» Un oscuro entramado donde más de cien chicas participaron durante esas noches locas.
Lamentablemente, lo peor es que esta situación está lejos de ser un delito según las leyes actuales. Como señaló la Guardia di Finanza: «Las chicas eran totalmente complacientes», dejando al descubierto una realidad inquietante donde hay poco margen para actuar legalmente ante estos abusos disfrazados.

