Este sábado, el Azulmarino ha escrito una página dorada en su historia. Las jugadoras, lideradas por Alba Torrens y bajo la dirección de Alberto Antuña, han logrado el ansiado ascenso directo a la Liga Femenina Endesa. Esto se hizo posible gracias a la derrota del Celta Femxa ante el Bosonit Unibasket (64-61). Con una jornada aún por disputar, las mallorquinas celebran un logro que las sitúa en lo más alto del baloncesto femenino español.
En su partido en casa contra el Real Canoe, el Azulmarino no dejó lugar a dudas y arrasó con un contundente 107-65. Sabían que dependían de los resultados de sus rivales y, para su suerte, estas no fallaron. El Celta, dirigido por Cristina Cantero, se topó con un rival sólido que supo manejar bien la presión. La defensa intensa y un dominio aplastante en los rebotes fueron claves para mantener la ventaja.
Un camino lleno de esfuerzo y superación
A partir de ahora, las gallegas tendrán que luchar en playoffs si quieren seguir a las baleares en esta nueva aventura. Pero eso no quita brillo al hito alcanzado por el Azulmarino, que se une al selecto grupo de clubes como el Joventut Mariana de Sóller o el Flavia. Este es un momento especialmente emotivo para jugadoras como Alba Torrens, quien llegó a Mallorca en enero con una misión clara: llevar al equipo a lo más alto.
Tras varios años trabajando duro y después de haber tenido una temporada pasada llena de altibajos donde casi tocan el cielo, este ascenso es un sueño cumplido. Ahora tienen la última oportunidad para cerrar esta maravillosa temporada con broche de oro: ganar frente al Castelló sería su vigésimo noveno triunfo del curso. Y así dejarán huella en la Liga Femenina Challenge antes de dar ese gran salto hacia la élite del baloncesto nacional.

