La tarde comenzó como cualquier otra, pero a eso de las 16:30 horas, una furgoneta se convirtió en el centro de atención en la Ma-19, justo a la altura del circuito y muy cerca de una gasolinera. En cuestión de minutos, el vehículo ardió en llamas, dejando un rastro de asombro y preocupación entre los conductores que pasaban por allí. ¿Quién se imaginaría que una simple furgoneta pudiera provocar un atasco tan monumental?
Retenciones y respuestas rápidas
Cerca de tres kilómetros de retenciones se formaron rápidamente en dirección a Palma. Los coches comenzaron a detenerse, algunos conductores incluso sacando sus teléfonos para captar lo que parecía un espectáculo insólito y aterrador. La Guardia Civil no tardó en llegar al lugar junto con los efectivos del Parc de Platja de Palma, quienes acudieron con su autobomba dispuestos a hacer frente al incendio.
Afortunadamente, aunque la furgoneta quedó totalmente calcinada, parece ser que los ocupantes lograron salir sin problemas y por su propio pie; todo apunta a que no hubo heridos. Mientras tanto, los Bomberos trabajaban incansablemente para apagar las llamas que amenazaban con extenderse. Para facilitar el trabajo de emergencia, uno de los carriles fue bloqueado por los agentes.
Aunque el fuego fue extinguido relativamente rápido, las secuelas fueron inmediatas: un embotellamiento monumental exacerbado por la hora punta del tráfico. Una vez más nos encontramos ante un recordatorio brutal sobre cómo lo cotidiano puede volverse caótico en un abrir y cerrar de ojos.

