En un giro dramático de los acontecimientos, el presidente del Parlamento de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, ha hecho sonar las alarmas desde Teherán. Este jueves, dejó claro que su país está dispuesto a abandonar toda moderación y no dudaría en ‘teñir con sangre de los invasores’ el golfo Pérsico si se ataca alguna de sus islas en el estrecho de Ormuz. Un lugar estratégico que ha visto crecer la tensión tras los recientes ataques a buques petroleros y mercantes.
La frase no puede ser más contundente: “Cualquier agresión contra nuestro territorio provocará una respuesta fuerte. Abandonaremos toda moderación”, decía Qalibaf en un mensaje cargado de rabia y determinación que compartió en redes sociales. Este militar retirado, que también fue alcalde de Teherán entre 2005 y 2017, apuntó directamente a las fuerzas estadounidenses: “La sangre de los soldados americanos es responsabilidad personal de Trump”, enfatizando así la creciente fricción entre ambos países.
Tensión creciente en el Golfo Pérsico
La situación se vuelve aún más crítica cuando la Guardia Revolucionaria iraní anunció un ataque reciente contra un ‘buque estadounidense’ en esa misma zona. Es innegable que la escalada del conflicto en Oriente Próximo ha dejado su huella; hasta ahora se cuentan más de 1.200 vidas perdidas en Irán debido a las ofensivas estadounidenses e israelíes. Entre los fallecidos se encuentran figuras prominentes como el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, junto con otros altos funcionarios militares.
No podemos ignorar la gravedad del momento; cada declaración y cada acción parecen llevarnos hacia un abismo cada vez más oscuro. Los ecos de esta guerra resuenan por todo el planeta y nos invitan a reflexionar sobre lo que está realmente en juego.

